(A1 NOTICIAS) Miramar es uno de los balnearios del sur bonaerense y la ciudad cabecera del partido de General Alvarado, su intendente es Patricio Hogan de sólo 37 años y que obtuvo la elección comunal con el 48 % de los votos.
De extracción y militancia peronista, Hogan es el segundo intendente electo más joven de la provincia; el primero es Héctor Rivera, de 36 años, de Tordillo. Debemos hacer la salvedad que quien está al frente de una intendencia como el jefe comunal más joven es Juan Pablo Anghileri (30 años) de Gral. Rodríguez, pero no lo consideramos así por estar en reemplazo del suspendido Marcelo Coronel.
Con un título universitario en Comercio Exterior, casado con la médica Gabriela y padre de una nena de 9 años, es además un eximio deportista. Experto en el surf, asegura que “es mi pasión y mi descarga, yo me meto en el mar durante una hora y allí encuentro la paz que suele faltar en la política; el surf me da una tranquilidad que no encuentro en ningún otro lugar del mundo”. También integró la selección nacional de karate y llegó a participar de dos Juegos Panamericanos, pero debió abandonar luego de un grave accidente.
Su corta edad no le impide acreditar una larga trayectoria en la gestión pública; acompañó en la secretaría de Agricultura de Nación a Felipe Solá, luego pasó por el Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero, en Mar del Plata y cuando su padre fue electo intendente en su ciudad, estuvo en el equipo de gobierno y lo sucedió al frente del ejecutivo cuando obtuvo la elección con casi la mitad de los votos.
Desde muy chico conoció el peronismo, ya que su abuelo Carlos Alberto Hogan estuvo con Perón en sus tres mandatos: en el primero, fue embajador en Inglaterra; en el segundo, fue ministro de Agricultura y en la década del 70 fue presidente de Parques Nacionales.
A un semanario de circulación nacional le confió con una sonrisa: “En cierta entrevista con unos empresarios, luego de saludarlos, me dijeron, ´pibe, llamalo al intendente´. “Estoy acostumbrado a que me confundan o se asombren por mi juventud”.
En su Miramar, como le gusta decir, lo conocen desde pequeño con la tabla de surf bajo el brazo y aún ahora es común verlo caminar hacia la playa en busca de las mejores olas.
Cuando habla de política, es apasionado, verborrágico, como todo joven con ganas de mejorar las cosas de la sociedad, aunque reconoce que entre sus amigos “quien trabaja de político” no es bien visto, pero él sostiene que no se debería generalizar y tiene confianza en que la “vieja política” sea una cosa del pasado.
Patricio Hogan, el intendente joven, el intendente deportista, el que mezcla experiencia y el ímpetu que otorga la edad, y aunque para los de su edad la política es aún una mala palabra, cree que “durante mucho tiempo ese pensamiento estuvo fundamentado; no hay que generalizar, hay que rescatar las buenas gestiones”.
Sostiene que todos los días comienza la mañana con dos ideas fuerza: seguir dominando la ola más difícil y convencer a la sociedad que pese a su juventud puede ser un dirigente experimentado.
Está seguro que “los vicios de la vieja política tienen que quedar en el pasado”. En Miramar, se vino la gran ola del trasvasamiento generacional que tantos militantes estaban esperando, pueda ser que este aire del mar contagie a muchos y dejen paso a la juventud. Perón así lo hubiera querido. |