(A1 NOTICIAS) Los rumores en los pasillos de la gobernación provincial, son cada vez más fuertes. Varios funcionarios de alto rango aseguran haber escuchado que Graciela Rosso ya avisó a las autoridades que no volverá a sentarse en la municipalidad, a donde llegó después de ganar en las elecciones del 2007 a Miguel Prince. Más allá del real problema de salud de una de sus hijas, no soporta la presión política, y sus propios familiares, le sugieren que se aleje del cargo.
Haciendo memoria, debemos decir que Graciela Rosso es de profesión médica, pertenece a una familia tradicional de Luján y comenzó a conocerse públicamente cuando acompañó al Ministro Ginés González en la cartera de salud como virtual número dos. Obtuvo un lugar en la lista K como diputada nacional, banca que ocupó durante dos años, para largarse a la aventura de ser candidata a intendenta de la ciudad de la Fe. Por vericuetos de la política, hubo dos listas kirchneristas y por la decisión de los lujanenses logró desalojar del palacio municipal al varias veces intendente Prince.
Un comerciante de la céntrica calle San Martín recuerda que “el día que vino Kirchner, Scioli, varios intendentes y Cristina en campaña para presidente, el acto se hizo en el interior de la Basílica, ahí estaba Prince acompañado de muchos políticos. En la esquina, dentro de un bar, estaba ´la Rosso´ con sólo 6 personas”. Para rematar la anécdota nos confiesa que “ni ella creía que podía ganar, con esas 6 personas llegó al gobierno y se peleó con todo el mundo”.
Por motivos familiares Graciela Rosso solicitó una licencia por 40 días al Concejo Deliberante y posteriormente la amplió en 90 días más. El plazo culmina a fines de abril, fecha en que debería reasumir el cargo, que actualmente ocupa –en forma interina- Hernán Hipólito Mosca.
Más allá de que el problema al que hizo referencia la intendenta Rosso es la salud de su hija, ahora se conoce en Luján que el tratamiento al que fue sometida la paciente tiene un costo de cerca de 200.000 dólares y todos en Luján se preguntan como los habría pagado. Las versiones que circulan sostienen que fue “por un favor político de una importante obra social”.
Desde el ministerio de Economía provincial miran atentamente los números contables del municipio, ya que si bien la administración de Prince dejó un déficit municipal de 21 millones de pesos, la intendente actual, en solo dos años de gobierno llevó ese déficit a más de 40 millones, lo que ubica a este municipio con graves problemas financieros, por lo que existirían atrasos en la fecha de pago de los sueldos del personal municipal.
Con grandes problemas para armar su equipo de gobierno, sin experiencia en el ámbito local, Rosso intentó juntar el agua y el aceite. Trajo de General Rodríguez a Humberto Guibaud como secretario de Gobierno, para luego echarlo. Se peleó con el gremio de comercio, con los trabajadores municipales, con los obreros de la construcción. No le atendió más el teléfono a Víctor Santa María, titular del sindicato de porteros de edificios, olvidándose que en su camping de La Reja empezó la campaña a intendenta en una reunión donde no había más de 100 personas de las cuales la mitad no eran de Luján.
El desconocimiento del terreno político hace que un diario de la ciudad asegure que “despreció a los profesionales lujanenses, ya que conformó su gabinete “en un 99%” con funcionarios foráneos, los que además de cobrar suculentos sueldos se alzaron, y se siguen alzando, con pagos de 50% extra por una disponibilidad permanente, la que ni siquiera cumplen: “los funcionarios no vienen todos los días, y cuando vienen es a cualquier hora. Jamás llegan temprano!”.
Intentó ser jefa del peronismo local y cuando sus allegados le dijeron que perdía por mucho margen, denunció ante los medios locales y nacionales “un atentado durante la noche contra mi casa” y envió cartas documentos a las autoridades del PJ, anunciando que no estaban dadas las garantías y por ello no participaría de la elección. Su inexperiencia hizo que el día del comicio, sus boletas todavía estuvieran en los cuartos oscuros y obtuviera 13 votos. Ah, nos olvidábamos Prince se quedó con la presidencia del concejo local del PJ con más de 1700 votos.
Para la elección de junio del año pasado, se volvió a equivocar y armó una alianza con el único objetivo de ganarle a Prince, que encabezó la lista peronista como concejal y la lista rossista terminó tercera, bien lejos del ganador, Miguel Prince.
Rumores, renuncias, certezas, realidades. Ese debería ser el orden lógico de las situaciones irregulares de Luján. Las preguntas sin respuesta son muchas ¿Cuánto dinero se habrá gastado en la campaña política del 2009? ¿Cuánto se invirtió en la publicidad colocada en la vía pública, en cuanta columna de iluminación existiera –situación prohibida por ordenanza municipal- con el texto “Rosso - Lista 54”? ¿Qué es de la vida de Miguel ´periodista Choper´, luego de ensuciar cuanta pared encontró con la leyenda “Rosso conducción” y luego presentarse ante una reunión como asesor de la intendenta? ¿Por qué a un conocido pub del centro de Luján se le permite trabajar pese a no tener la habilitación en regla? ¿El dueño del pub es el novio de la hija de la intendenta? ¿Es peor la hija que la madre? ¿Por qué se entregó la licitación de las cámaras de seguridad a una empresa de afuera del distrito cuando el precio ofrecido por un oferente radicado en esta ciudad era varias veces inferior?
Hace unos días, Graciela Rosso volvió a la carga, reapareció públicamente cuando se reunió con Ricardo Casal, ministro de Justicia bonaerense. Nadie sabe de qué se habló, todos son rumores.
La certeza es que apareció y anunció que se reuniría con Alicia Kirchner, quien estaría efectuando una recorrida por distintos barrios de la ciudad, sin embargo se comunicó desde la municipalidad que a último momento la funcionaria nacional suspendió la visita por problemas en su agenda. A1 NOTICIAS publicó la información que refleja que ese mismo día la ministra de desarrollo social estuvo hablando con los cooperativistas de Argentina Trabaja y en un acto oficial en “el lejano Moreno” a sólo 10 minutos de Luján. Problemas de agenda o realidades.
Las versiones son recurrentes, las realidades palpables; los problemas de gestión existen, las soluciones no aparecen. Y vuelven a la carga con lo que la gente quiere olvidar, la politiquería, la operación cercana al infantilismo. Los paredones de Luján volvieron a aparecer con extrañas consignas que unían a Miguel Prince y Mauricio Macri; aprovechando un congreso juvenil del jefe del Pro.
La enésima desmentida del ex intendente, una reiteración sistemática de publicidad errónea. Un final anunciado. Algunos funcionarios provinciales ya lo saben. Los lujanenses esperan conocer la realidad, aunque sospechan que las certezas se confirman; esta vez se encomiendan a la Virgen de Luján para no volverse a equivocar cuando les toque elegir un intendente. |