(Enero 14 – Redacción de A1 Noticias) La gacetilla refleja que “los dirigentes denarvaistas se reunieron en la casa del histórico dirigente del peronismo bonaerense Osvaldo Mércuri. Allí estuvieron presentes la fórmula que disputó la gobernación de la provincia en octubre pasado, Francisco de Narváez y la diputada provincial Mónica López, como así también los diputados nacionales Alberto Roberti y Alfredo Atanasof, los diputados provinciales Gonzalo Atanasof y Maria Elena Torresi junto con los dirigentes provinciales Adrián Verdini y Javier Goñi”.
Sin entrar en polémicas periodísticas sobre los errores de sintaxis y ortografía de la gacetilla recibida, el nudo central de la información destaca que “del unánime acuerdo por el cual se decidió la candidatura a primer diputado nacional para Francisco de Narváez, también se propuso trabajar en el armado territorial de las 8 secciones electorales de la provincia a partir de febrero”.
Cabe hacer un análisis de la “trascendencia” de esta noticia, ya que quizás para algún desprevenido el ex dueño de Casa Tía, ha realizado un arduo trabajo como legislador y con tan importante experiencia se haga merecedor a continuar por cuatro años más en esa banca para representar y defender los intereses del pueblo de la provincia de Buenos Aires.
La realidad dice que salvo la publicidad de “Yo tengo un plan”, programa o propuesta que no entendimos o “el equipo de prensa” del partido Unión Celeste y Blanco, no la explicó en profundidad, el diputado Francisco De Narváez nunca presentó un proyecto de Ley en la Cámara Baja de la Nación. Habría que agregar que cuando intentó entregar unas carpetas con ideas y proyectos al propio gobernador Daniel Scioli, un funcionario del mandatario provincial, le explicó que “este no es el ámbito para presentar proyectos, para eso están las Cámaras y este señor es un diputado que puede presentarlos”.
Luego del importante triunfo de las listas del kirchnerismo –en todos los niveles-, y el escaso apoyo obtenido por la fórmula de UDESO integrada por De Narváez y Mónica López, y en un año no electoral, pareciera que la reunión veraniega realizada en “la casa del histórico dirigente del peronismo bonaerense Osvaldo Mércuri”, para anunciar que el diputado nacional va a encabezar una lista de diputados, no hace menos que provocarnos una sonrisa.
Si nos preguntamos ¿qué puede motivar a realizar la difusión de prensa de un hecho que parece intrascendente?; las opciones para responder no pasan de dos. Cuando trabajan los operadores de prensa, es porque el dirigente no tiene nada “importante” para decir, y se aprovecha hasta la mínima expresión para que “aparezca” en algún medio, y la segunda opción es que hay que tratar de minimizar alguna noticia o dato periodístico para menguar su impacto.
En el caso de la información originada en el bunker denarvaista de Pinamar, hay que optar por la segunda situación. Como todos los años, se conoció el listado de los legisladores nacionales que más palabras han pronunciado en las sesiones de la Cámara Baja de la Nación, y luego de conocerse la noticia de la reelección de De Narváez, el lector debe imaginar que fue uno de los más trabajadores, por lo menos uno de los más locuaces.
Aquí nos encontramos con una sorpresa, el diputado Francisco De Narváez no ha pronunciado una sola palabra en el período legislativo 2011. Claro que no está solo en este silencio legislativo, son 80 los que no hablaron este año, entre ellos María Arena Alonso; Octavio Argüello; Daniel Asef; Rosana Bertone; Ricardo Cuccovillo; Zulema Daré; José María Díaz Bancalari y por supuesto nuestro querido Francisco de Narváez.
Al diputado de origen colombiano le quedan dos incentivos para no sentirse tan mal, luego de la mala elección realizada en el territorio provincial; uno es que sus “dirigentes denarvaistas”, lo hayan “elegido” para encabezar la nómina de diputados de la distante elección del 2013, y el segundo es que en el ranking de los diputados “mudos” no le podrá arrebatar el cetro al bonaerense Juan Carlos Sluga, que concluyó su segundo mandato sin abrir la boca, tal cual sostiene el Índice de Calidad Legislativa que realiza estos conteos desde hace siete años.
La otra parte de la gacetilla del “equipo de prensa” de Unión Celeste y Blanco debería consignar que “80 diputados no expresaron ni una palabra a lo largo de las sesiones ordinarias y extraordinarias llevadas a cabo durante 2011, de acuerdo con el relevamiento realizado por el Índice de Calidad Legislativa de la Cámara Baja y que publica la revista Parlamentario”, y que en ese grupo está Francisco De Narváez. (A1 Noticias) |