(Corresponsal en Tandil para A1 NOTICIAS) Moreno Hueyo señaló que “se trata de una dictadura democrática, porque en ningún lugar del mundo un secretario de Comercio dice cuánto valen las cosas, aunque debemos decirle a la gente que la carne no bajará por una sencilla razón: no hay”.
Dijo que la medida no apunta a favorecer “a la mesa de los argentinos sino simplemente a un negocio que hicieron los exportadores, especialmente con la vaca de conserva, y nosotros los productores vamos a tener que regalarla a los frigoríficos que comprarán muy barato”.
Planteó también que eso sucederá hasta los meses de “agosto y septiembre cuando la Presidenta abra de nuevo las exportaciones y todos los frigoríficos con stock de vacas van a vender a los precios que el mercado externo puede pagar”.
Por ello, reiteró que los únicos beneficiados con la medida serán ellos, pero no redundará en ventaja alguna “ni para la mesa de los argentinos ni para los productores”, antes de anticipar detalles de los encuentros que mantendrán desde el sector.
“Este viernes tenemos reunión de las rurales del sudeste en Tandil, en la sede de Sociedad Rural, ya se habla de los pasos a seguir y seguramente desde la Mesa de Enlace se nos darán más precisiones”.
El productor anticipó que habrá representación de una treintena de sociedades rurales de esa región bonaerense que responden a Carbap, y anticipó que “seguramente en ese encuentro se tomará alguna decisión”.
En tono y para cerrar, Moreno Hueyo dijo que los precios que propone el Gobierno con un kilo de asado a 10 pesos en el mostrador sólo se sostienen desde el mercado ilegal. “El año pasado se faenaron de manera ilegal unas 600 cabezas en Tandil, seguramente que una parte de eso puede estar a 10,50 pesos”. |