La presidenta Cristina Fernández inauguró una sala para la memoria y la cultura que lleva el nombre del escritor Haroldo Conti, desaparecido durante la pasada dictadura militar, en el predio de lo que fuera la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada). En su discurso destacó que acá “nadie está juzgando el pasado, lo que estamos juzgando son delitos concretos cometidos por hombres concretos, nada más que eso, ni nada menos”.
|
(A1 NOTICIAS) En un emotivo discurso pronunciado en el mayor centro clandestino de detención de la pasada dictadura, agradeció en nombre de todos los argentinos y de la condición humana a los que lucharon estos años por llegar a la verdad y la justicia, como las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Recordó que cuando está en el extranjero le reclaman por ciudadanos que fueron desaparecidos en Argentina, en alusión a una visita a Francia, donde las autoridades reclamaron en su momento por el caso del ex capitán Alfredo Astiz, condenado por la justicia francesa y ahora juzgado y preso aquí.
“Cada nieto que aparece es una victoria sobre el olvido y la muerte, y es esencialmente una victoria del estado de derecho, de la calidad institucional, porque no puede haber estado de derecho y calidad institucional si no hay identidad”, expresó la mandataria, que se comprometió con Estela de Carlotto a que “si no encontramos justicia en Argentina, yo como presidenta la voy a acompañar a tribunales internacionales a buscarla. Pero tengo confianza en que no vamos a tener que llegar a esa situación”.
Esta conmemoración del Día de la Memoria y la Justicia, por el golpe militar del 24 de marzo de 1976 que instaló la más cruenta dictadura en el país, fue realizado en la ESMA, lugar recuperado durante el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner en 2004. Ahí, la mandataria entregó el Premio de Derechos Humanos Azucena de Villaflor a cuatro padres de desaparecidos. Villaflor fue fundadora de Madres de Plaza de Mayo y desaparecida con dos de sus compañeras en diciembre de 1977. Los premiados fueron Arturo Morresi, Emilio Mignone, quien fue presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) fallecido en 1998; Marcos Weinstein, y Bruno Palermo, que simbolizan a otros padres.
Actualmente se encuentran 82 causas abiertas por violaciones a los derechos humanos y elevadas a juicio en todo el país. Ocho de ellas ya están en instancia de juicios orales y cinco tienen fecha de inicio ya confirmada. Están imputados los ex dictadores, altos jefes militares, oficiales y otros responsables de delitos de lesa humanidad. (A1 NOTICIAS) |