(EXCLUSIVO PARA A1 NOTICIAS) La historia en cuestión se refiere a uno de los políticos que en la última elección le regalaron una histórica derrota al ex presidente Kirchner. El ingeniero Felipe Solá. Aquí los hechos.
El fin de semana suelo pasar a tomar unos matecitos en lo de mi amigo Julio, quien es un hábil comerciante del rubro bicicletería y es el día ideal ya que muchos de sus clientes pasan a retirar sus reparaciones y Julio Arregla Tutti está de muy buen humor.
Mientras estaba calentando el agua y preparando el mate, escucho unas carcajadas que me resultaron conocidas, al salir de la improvisada cocina veo a Julio abrazarse con un gran conocedor del Gran Buenos Aires, un personaje a quien no le tengo mucha simpatía por su vozarrón pero lo que lo hace más odioso es su soberbia. Se trataba de mi archirival Ricardo Telabato Lunga, a quien tuve que soportar contando esta historia.
Después de saludarnos –él siempre en forma despectiva- y pronunciar la hiriente frase: “Pibe, seguro que no sabes la última de Felipe Solá”, nos ubicamos Arregla Tutti y yo a escuchar el siguiente relato.
“¿Saben que me compré un 0 KM con la guita que gano con las primicias que consigo, no?” Sin darnos tiempo para responder, Ricardo Telabato Lunga, continuó, “salí a probar el auto y agarré para el lado de General Rodríguez, cuando me pasó velozmente una 4 x 4 que me pareció conocida, me dije es la de Felipe. Me le puse lo más cerca que pude, constaté que iba el chofer que le dice Ingeniero y por el barro que tenía la camioneta, supuse que venía del campo y dije Bingo. Yo los sigo. Era viernes a la tardecita y estos van a alguna reunión”.
Luego de tomar un mate y maldecir por lo amargo, prosiguió diciendo, “iban por Panamericana y a la altura de la 202 bajaron en dirección a la estación Virreyes. Por si ustedes no saben allí la 202 se llama Avellaneda”, aclaró. “En la zona comercial de Virreyes pararon frente a un salón de fiestas, y solo tenía que asegurarme que no era una reunión familiar, el olfato me decía que había una rosca política. Lo confirmé al ver unos cuantos autos importantes estacionados en la cuadra”.
“El ex gobernador y el choferata entraron al salón y cuando vi que había una persona que no dejaba entrar a nadie, estacioné en doble fila, total yo tengo el cartel de prensa y nadie me va a tocar mi auto y apuré el paso”.
En esta parte del relato, nos habíamos olvidado del mate y Julio de los clientes que esperaban con las bicis que los atiendan y yo cometí el primer error de esa mañana al preguntarle a Ricardo: “¿Y como hiciste para entrar?”. Con una lección de total desparpajo, me contestó: “Como hago siempre, los chapeó con una credencial trucha del ministerio y les doy 10 pesos; Pibe vos no aprendes nunca!
Y amenazó que si era interrumpido no contaba más nada del tema. “Al entrar descubrí que había una escalera que conducía a otro salón en el piso superior y desde donde provenían las voces, así que me quedé escondido en el descanso para que no descubrieran mi presencia. Era una importante reunión de los dirigentes que acompañan a Solá en la primera Sección Electoral y no había más de 50 personas”.
“Felipe fue el último en llegar y realizó un análisis de las posibilidades para las elecciones del próximo año, contó que estuvo comiendo con el cabezón Duhalde y que este cree que no existe ningún candidato de su nivel y experiencia por lo que al término de la comida, pensó que tenía que salir a armar por fuera del PJ, ya que está convencido que no está claro lo de las internas y sería muy difícil ganarle a Kirchner y el aparato”. Y agregó con sorna, “lo que yo vengo diciendo desde que se fue de la gobernación”.
“De boca de Felipe escuché que esa era la mesa seccional, la que estará integrada por tres miembros fijos y tres más que se irán rotando por distritos. Que ya tiene el partido político con el que va a jugar y les pidió a los presentes que a partir de ahora salgan a buscar adhesiones. Hablo de Lole Reutemann, de Macri y del colorado, pero no le pegó a nadie; salvo lo que anticipó de que no puede esperar más tiempo”.
“Como seguro –continuó más agrandado que galleta en el agua- querrán saber quienes son los que estaban, les voy a dar una punta. Muchos concejales y consejeros escolares de larga data en el felipismo y los tres miembros fijos de la mesa son Julio Elías, concejal de Ituzaingó, Gastón Esquivel de San Fernando y María Esther Barrionuevo de Hurlingham, quien no estuvo, pero Felipe aclaró que habló con ella por teléfono. Había gente de todos los distritos, que como ustedes están haciendo la cuenta, les digo que en la primera son 24”.
“¿Que les pareció mi data?”, preguntó a la multitud conformada por Julio Arregla Tutti, yo, el dueño de la librería de al lado, tres chóferes de colectivos que pasaban por el lugar, y como diez clientes que se habían amontonado.
Con mucha bronca y con el saberme humillado por tanta información, solo atiné a balbucear, ¿Y cual es el partido con el que va a jugar? A lo que Ricardo Telabatto Lunga me respondió, “Sabés pibe que cuando dijeron el nombre, justo en ese momento una consejera escolar de San Isidro estornudó y no lo pude escuchar. Sólo te digo una cosa, encará por el lado de las reuniones de Felipe con la Carrió y sus aliados; allí encontrarás la respuesta”.
Sin poder articular palabras, me remató con “si yo te dijera que también seguí a un grupo a donde fueron a cenar, me crees, pibe.”
Como ya estaba jugado, contesté derrotado, Si te creo todo. Y por toda respuesta me dijo: “Cenaron en Las Violetas de San Isidro, donde una copa de vino sale 26 pesos y un bife de chorizo cuesta 60 nacionales, pagó una mujer y con tarjeta de crédito. Chau pibe, dedicate a otra cosa, el periodismo no es para vos”. Y salió apuradísimo dejándome más caliente que pava de lata.
Para rematar la negra mañana me tuve que aguantar a Julio Arregla Tutti, cuando me dijo: “Encima que se me fueron un montón de clientes, te tengo que aguantar a vos que nunca me contás una primicia, al final el loco este tiene razón, dedicate a otra cosa”. |