(Especial para A1 NOTICIAS) El reemplazo en el ejecutivo provincial ya fue resuelto y aceptado por propios y extraños, Federico Scarabino, quien ya quedó a cargo del ejecutivo provincial en forma interina con motivo del viaje de Daniel Scioli a EE. UU. La incógnita a develar es quien reemplazará con el cargo partidario que ostenta Balestrini: la presidencia del PJ bonaerense.
Ya se había planteado una disputa interna en el último congreso provincial del aparato peronista cuando un sector intentó impulsar a Horacio González –presidente de la cámara baja provincial- como presidente del cuerpo y triunfó la postura de Néstor Kirchner ubicando al frente al nicoleño Díaz Bancalari.
Mucho se habló en el verano de la reunión que mantuvieron 22 legisladores en la costa atlántica para estudiar la estrategia a seguir; se los denominó como “rebeldes”, posteriormente hubo desmentidas y declaraciones de que había sido “una reunión de compañeros”.
Pero ahora, inesperadamente, la sucesión está planteada. ¿Quién se hará cargo de conducir el PJ, en el momento en que hasta el duhaldismo se va a animar a pelear la conducción? Muchos hablan de que ese hombre sería elegido por el “jefe Néstor” y la responsabilidad recaería en Hugo Moyano, actual vicepresidente primero del partido.
La Carta Orgánica del PJ deja un vacío legal ya que no establece una forma de sucesión en caso de que el presidente del Consejo no pueda volver a ocupar ese cargo. La única mención se encuentra en el artículo 35 que dice que ante su ausencia será reemplazado por el vicepresidente primero, “quien es su reemplazante natural y el vicepresidente segundo del primero”.
Los sectores más críticos o quienes desean postularse se apoyan en el argumento que el único cargo elegido por el conjunto de los afiliados es el de presidente. Dentro de su estructura coexisten 47 consejeros que representan a cada una de las ocho secciones electorales (se designan 4 por cada una) o por cada rama (gremial, juventud y mujeres) con cinco lugares para cada una. Moyano llegó por la primera de ellas. La vice segunda es la ministra Cristina Álvarez Rodríguez, quien arribó por el cupo femenino, y ahora se convertiría en la segunda autoridad.
Quienes anuncian que se debería convocar a una nueva elección partidaria, sostienen que quien debería conducir la herramienta política debería ser Daniel Scioli y volver a la época de Eduardo Duhalde, cuando éste era el gobernador y titular del peronismo bonaerense.
Por estos días los habitantes del conurbano se sorprendieron con un gran despliegue de afiches firmados por la Corriente Nacional Sindical Peronista, el aparato interno que ideó Hugo Moyano para pelear un mayor espacio en el PJ nacional y provincial. Algunos piensan que el camionero comenzó la ofensiva por el aparato del PJ en algunos distritos y que utilizaría una herramienta impensada para “convencer” a algunos intendentes para que lo apoyen; la presión con el conflictivo tema de la recolección de basura. Si me apoyas te recolecto, sino te dejó la basura una semana en la calle y arréglate con los vecinos, sería la estrategia a seguir por el titular de la CGT.
Ya algunos intendentes, jefes territoriales del GBA, anunciaron que si se plantea una elección interna se correría el riesgo que se ofrezca la oportunidad a otros dirigentes que se presenten a disputar la interna, Federico de Narváez es uno de ellos, y podía ser el ariete del peronismo disidente para torcerle el brazo al kirchnerismo.
La sucesión está en marcha, por lealtad a Balestrini, por ahora no habrá elección interna. Pero el peronismo es impredecible cuando busca el poder. (A1 NOTICIAS) |