(A1 NOTICIAS) ¿Los dejaron ganar a Diego y Mancuso?, fue la pregunta para Jonás Gutiérrez, quien respondió: "No, son una dupla letal, igual nosotros -jugó con Martín Demichelis- perdimos en semis con `Masche` y Heinze”.
El grupo hasta ahora no mostró fisuras hacia fuera y hacia dentro todos los que están cerca de los jugadores remarcan la "buena onda” imperante. "Es un grupo muy `jodón`, todos están dispuestos a divertirse y a hacer bromas”, le contó a los periodistas que pudieron ingresar a la concentración argentina.
Poco después de las 9 de la mañana de a poco comienzan a levantarse, pero no hay un horario estipulado para desayunar. El primero que suele bajar, mate en mano, es el arquero Mariano Andújar, quien es casi siempre el que da el puntapié para el desayuno junto a los utileros. A las 12.30 tienen que bajar todos a almorzar y la comida puede ser pollo, carne asada, pastas o pizza, siempre con un postre: queso y dulce, ensalada de frutas y duraznos en almíbar.
Luego del almuerzo todos van a descansar a sus habitaciones y a las 16 se juntan en la puerta del predio para ir a una de las canchas de entrenamiento del complejo de alto rendimiento deportivo de la Universidad de Pretoria. A las 16.15 comienza el entrenamiento, que termina siempre de noche porque en esta parte del Mundo a las 18 ya oscurece y por eso se prenden las luces de la cancha.
A las 21 tienen que prepararse para cenar y luego llega la sobremesa, con las charlas de Maradona y algunos juegos de cartas. Aquí es donde "el Diego" demuestra la destreza y otras artes para no perder el invicto.
Antes de la medianoche todos los jugadores están en sus habitaciones, la mayoría con la cabeza en la almohada, soñando con ser parte el 11 de julio de la final del Mundial de Sudáfrica 2010. (A1 NOTICIAS) |