(CABA – A1 NOTICIAS) Los argentinos estamos acostumbrados a las eternas peleas mediáticas de los programas de TV en busca del ansiado rating. Lo que pocos conocen, es que a veces –ese tipo de peleas- se traslada al recinto donde nuestros legisladores deben plasmar proyectos y debatir ideas.
Uno de los diputados del bloque oficialista no mide las formas para defender la posición del gobierno. Se trata de Carlos Kunkel, quien mientras el radical Gustavo Serebrinsky inició la defensa al proyecto opositor para llevar las jubilaciones al 82% del salario mínimo empezó a gritar: “¡Son unos caraduras! ¡Unos caraduras!”.
Serebrinsky no advirtió que el bloque oficialista iba a recordar el recorte del 13 % de lo que cobraban los jubilados dispuesto por el Gobierno nacional que encabezó Fernando De La Rúa.
Hace un tiempo, Kunkel había protagonizado una escena similar cuando casi termina a golpes de puño con Juan Tunessi, también del bloque radical.
El cobista Serebrinsky, intentó defenderse de la agresión verbal, pero fue reprendido por su compañero de bancada Ricardo Alfonsín, a cargo temporalmente de la coordinación de la sesión. “Diríjase a presidencia”, le pidió el vicepresidente de la Cámara al sorprendido diputado, que estaba más atento a mirar a Kunkel, mientras el reglamento indica que debe mirar el estrado.
Esta vez el legislador no reaccionó, situación distinta a la anterior cuando Kunkel fue duramente replicado por el radical Juan Tunessi, quien se paró de su banca y le respondió con el mismo nivel de beligerancia, todo bien cerquita del estrado. Muchos creyeron estar en un set de televisión cuando se cruzan conductores, vedettes y aspirantes a cinco minutos de fama y Tunessi -tras la sesión- dijo: “Kunkel arrugó”.
Hoy volvió el show de Kunkel y los periodistas de chimentos dirían que el que arrugó fue Serebrinsky, quien no contestó ni insinuó escenas de pugilato. (A1 NOTICIAS) |