(A1 NOTICIAS) La situación de los trabajadores municipales de Junín no difiere mucho de la de otros distritos, Daniel Rossetti sostiene que “están mal anímicamente, mal por lo que ganan, mal por las presiones que tienen”. En el último acto que organizó el intendente y “porque venía Cobos, los empleados municipales tuvieron que ir con la familia para llenar el club”; de esta manera según el gremialista “son el coto de caza de cada gobierno de turno”.
Rossetti cuenta que el ambiente es tan tenso que “el 31 de agosto hicimos un paro en un sector donde hay 9 ó 10 personas y terminaron parando 60, la gente se plegó a un paro que demuestra que hay ganas de generar un cambio y estar mejor”; por la medida se reclamaron “toda la vestimenta, elementos de seguridad e higiene, calzado, plus salarial, planta permanente”.
Casi sin diálogo entre el ejecutivo y el sindicato y en un clima de violencia diaria donde “hay personas que trabajan para el intendente y te amenazan, te dicen ´bancate la que se te viene´”, después del apoyo que brindaron los afiliados a las familias que acamparon en reclamos de mejoras en los barrios de Junín.
“Como no íbamos a ayudarlos”, señala Rossetti; pero “a partir de allí empezaron los atentados, una bomba en mi casa, prenden fuego el auto de un afiliado de Carlos Tejedor, nos tiran una bomba adentro de la casa hogar del sindicato. El colmo es lo que nos pasó ahora, con ataques a compañeros”. Relata que ante testigos y en la oficina de personal, “Marcelo Giordano que es una persona que tiene de choque el intendente, le tira un termo con agua caliente a un empleado, le quema la pierna y lo tuvimos que llevar al Instituto del Quemado” de la ciudad de Buenos Aires.
Aunque algunos medios locales se hacen eco de estos hechos, “la sociedad de Junín no reacciona”, comenta. Un delito ecológico en forma de denuncia llegó a la red social Facebook; cuenta el dirigente que “es tremendo, la materia fecal de la 49, donde está la Cárcel, sale por un entubado hasta la ruta 65 y luego hasta la ruta 7 y después sale por un canal a cielo abierto que desemboca en el Río Salado y contamina toda la zona”.
Asegura que quiere “cambiar la historia”, por eso participa en la política, “Junín es una ciudad linda, vistosa, moderna, pero no hay fábricas, solo hay empleados públicos”. Y comienza a enumerar las deficiencias del gobierno que encabeza Meoni; “falta una planta potabilizadora, porque tenemos el nivel de arsénico alto”, las cañerías de agua corriente “son viejas y en la calle Belgrano hay que hacerla toda nueva porque tiene 50 años”.
Continua diciendo: “La planta depuradora no funciona, sigue contaminando y tenemos pruebas, se tiran los desperdicios a campo abierto, no sólo en el Salado”. Enamorado de su ciudad y por “estas cosas que me duelen, quiero mejorar a Junín”. A su trabajo militante se suma “un equipo de trabajo muy importante, de todos los colores políticos, vamos con la chatita levantando heridos y se suman radicales, socialistas, profesionales muy jóvenes que no tienen oportunidad y aquí les damos un espacio”.
“Siempre pensamos en la candidatura para el 2015; pero los compañeros de la Organización La Vida por Perón nos hicieron ver las cosas con otra óptica, nos dieron ánimo, y adelantamos nuestro proyecto para el 2011”.
En el terreno político hizo sus primeras armas en las elecciones legislativas del 2009 en una de las listas de Unión Pro; identificado con el peronismo, Daniel Rossetti asegura que “el intendente compra a los compañeros con puestitos de 1300 pesos, divide al peronismo, los manda a jugar en otros partidos, y así gana él. Yo creo que los compañeros nos vamos a tener que empezar a sentar seriamente a hablar y armar un frente, si queremos ganar Junín”.
Frontal, sincero, anuncia sus intenciones pero recuerda que “en un momento hubo 7 listas peronistas, en donde hay algunos que son abogados y tienen una agrupación que no juntan dos; pero cuando yo digo que quiero ser, me contestan que soy obrero y no puedo gobernar, les contesto quien te dijo que los obreros no podemos gobernar, miralo a Lula”.
Repasa la estructura propia: “Tenemos un sindicato, tenemos una ONG, una radio, compañeros trabajando en los barrios”, destaca el apoyo “del compañero Ariel Frías de la Organización La Vida por Perón”. Ofrece al ciudadano de Junín “un proyecto que se puede llevar a cabo para atraer el turismo, no es todo ir a tirar la caña para sacar el pejerrey, hay que dar servicio de hotelería, turismo rural, hay que traer inversores que radiquen fábricas”.
“Se seca la laguna y no hay pejerrey, no hay un bingo, no hay cines, el autodromo se fumaron la guita y no se pudo terminar; vinieron de una empresa de tractores de Córdoba y no estuvo la decisión política del intendente, Arcor se fue y se llevó los 600 puestos de trabajo por que no se hizo un tendido de la red de gas”, se lamenta.
Habla de Junín apasionadamente y finaliza con la firme convicción que “como ciudadano tengo que decir que no les importa Junín, hoy es tierra de nadie y así ganan los radicales como lo vienen haciendo hace 20 años”, sentencia. (A1 NOTICIAS) |