(A1 NOTICIAS) Cuando la mayoría de los sectores políticos y sociales, incluido todo el arco opositor, se encuentran conmovidos por la desaparición física del ex presidente Néstor Kirchner, los habitantes de Junín amanecieron sorprendidos por una reedición de los odios encontrados de un grupo anónimo.
A los viejos militantes del peronismo, esta agresión alusiva a la causa del deceso de Kirchner, les trajo a la memoria el cobarde "Viva el Cáncer", que utilizaba el antiperonismo en momentos de agonía de Eva Duarte de Perón en la década del 50.
Cuatro palabras, solo cuatro palabras, encerraron el odio de los inadaptados que mientras un país entero trataba de digerir la pérdida de un hombre que fue un luchador de la democracia, pintaron sobre las baldosas de la vereda de la sede local del sindicato de Camioneros la leyenda "Viva el infarto, putos", en una inexplicable alusión a la causa de muerte de Néstor Kirchner.
Fuentes consultadas por A1 NOTICIAS, aseguraron que en Junín, “a media mañana se escucharon algunos bocinazos y festejos”, a medida que la noticia sobre la muerte de Kirchner se confirmaba y que “encumbrados sectores agrarios de Junín festejaban desde el anonimato”. Con integrantes de una sociedad enferma, no podría esperarse otra cosa. La pintada anónima es sólo una expresión; pero una expresión artera, una expresión que provoca bronca, una expresión que ningún argentino se merece.
Pero la verdadera sociedad de Junín es otra cosa, es esa convocatoria vía mensajes de texto y mails, para que a media tarde se reunieran más de 500 personas en la plaza principal para abrazarse, darse fuerzas, y aunque los separaban muchos kilómetros de la lejana Calafate, gritar a los cuatro vientos que en Junín hay un pueblo que no quiere odio, no quiere rencor.
Ayer “Viva el cáncer”, y un país dividido luego del golpe militar del 55. Hoy, “Viva el infarto”, y un país que no quiere volver a estar en dos veredas, quiere sólo paz, quiere unidad. Tal cual lo expresaron la mayoría de los dirigentes políticos.
Los inadaptados que ensuciaron con aerosol verde, la vereda de Junín, creyendo que producirían algo importante, solo lograron ser repudiados por muchos más que esos 500, quienes seguramente ni conocieron a Néstor Carlos Kirchner.
El presidente del PJ de la ciudad, Héctor Azil, expresó que “sobran las palabras para repudiar esta actitud. A la consternación por la pérdida del ex presidente debemos agregarle la incomprensión de un odio irracional del cual los peronistas fuimos, somos y seguramente seremos permanentes destinatarios”. (A1 NOTICIAS) |